Ir al contenido principal

Carta para la Luna Nueva



El Ermitaño, Tarot de Marsella de Pablo Robledo.
El anciano camina y se sostiene en su bastón, llegará algún día a la comprensión. En su andar, susurra: “Divino ser que habitas en la noche, corre el velo, permíteme entrar, descubre para mí tu misterio. Enséñame el sentido de este andar, que tengo hambre y soledad vieja en mis espaldas. Divino ser que escondido vas en mi capa, dime, ¿cómo sé si estoy entrando o saliendo? Alimenta mi lámpara una vez más con tu consejo.”


Para la Luna Nueva del 26 de abril en Tauro, El Ermitaño nos sugiere:

Profundiza en el conocimiento de ti mismo. Aquieta la ansiedad que dispersa tu energía en vez de nutrirte. Reconócete en tu aspecto más sabio y céntrate. Cuídate íntegramente. Recuerda que una mente sana produce un cuerpo sano. Aprovecha esta luna nueva para organizar tus pensamientos. Minimiza el ruido externo, apaga la radio mental y encuentra en la introspección tus propias respuestas. Obsérvate en el silencio.

Podemos meditar con esta carta unos minutos. Poniéndonos el traje del Ermitaño nos hacemos esta pregunta: “Adónde voy?”

Un cristal que puede acompañar esta meditación: 

Turmalina negra (chorlo). Nos ayuda a asentar la energía, dispersa la tensión, limpia pensamientos negativos. Promueve la neutralidad objetiva y una actitud positiva.

Entradas populares de este blog

Ejercicio: tirada de dos cartas

Palabra es poder

“Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar”. --Diógenes de Sìnope
Conocemos bien los refranes “Tenemos dos ojos y una boca para escuchar más y hablar menos”, “A buen entendedor pocas palabras bastan”, “Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras”. Estas frases nos recuerdan el valor de la prudencia, de saber callar, empequeñeciendo de alguna manera el valor de la palabra. Pienso que es cuando se valora la palabra en toda su ley, cuando se aprecian mucho más los silencios.
La palabra tiene fuerza. Puede golpearse y herirse con ella, pero también traen sanación, como lo atestiguan los curadores “de palabra” que han existido siempre, o las sesiones de Registros Akáshicos, o una lectura de Tarot cuando es aplicada para esos fines. Éstos son espacios colmados de palabras. 
La palabra tiene fuerza espiritual, no llega sola jamás. Hay Espíritu en una palabra, aunque no todos puedan percibirlo, y cuando ese Espíri…

Tirada simple con Tarot de Marsella y oráculo de cristales