sábado, 19 de noviembre de 2016

Lo que hoy me dice: El Mundo



Los laureles de la victoria rodean al Andrógino, quien entre sonrisas susurra “Sostente con voluntad y en triunfo.”

Cuenta un antiguo mito griego que el ser humano alguna vez fue doble: mujer-mujer; hombre-hombre y andrógino (hombre-mujer). Y se dice que eran tan poderosas estas criaturas, que un día quisieron derrocar a los dioses.  Entonces, Zeus lanzó un poderoso rayo sobre ellos, no para destruirlos, sino para separarlos y así debilitarlos, para que nunca más aspiraran a tener el mismo poder. Y tuvo éxito, las partes quedaron separadas y siguen buscándose, manteniendo así los dioses su estatus de superioridad ante los hombres.

Esta es la leyenda que explicaría la historia de las almas gemelas. Alguna vez supimos que no éramos solo un cuerpo sino que teníamos un espíritu. Y no sólo éramos conscientes de tenerlo, sino que respondíamos a él y a nadie más. Esta comunicación plena de todas nuestras partes era lo que nos hacía poderosos, porque nos hacía libres. Nos liberamos al comprender que la Totalidad no depende de encontrar a alguien allí afuera parecido a nosotros, el alma gemela es nuestra propia divinidad.

El Mundo nos muestra la “foto” de lo que somos en esencia. ¿Qué tan lejos o cerca nos sentimos de esta imagen? ¿Qué tanto nos reconocemos en ella? La certeza de que somos una Unidad de materia y espíritu nos da la fuerza de los dioses, nos libera de ataduras y nos ofrece múltiples horizontes. Cuando meditamos con esta imagen, conectamos con esa certeza y dejamos de buscar afuera.  El Mundo nos recuerda que al ser conscientes de esto, las distancias que ‘separan’ nuestras partes se acortan irreversiblemente.

Reflexiones: Lo que hoy me dice..