lunes, 10 de agosto de 2015

Cartas al hierofante IV




Una vez le pregunté a mi maestro sobre la conexión con la esencia. Le mostré una carta que me había acompañado durante algunos días en mis viajes, y mientras tanto le relataba que por fin me sentía más seguro de mí, con entusiasmo, incluso más optimista en cuanto a mi futuro. Le conté que podía interpretar el rumbo de mis próximos viajes, presentía que lo importante era estar en movimiento, y que así me conectaba más con mi esencia. No sabía en realidad si mi maestro me estaba escuchando, pues él no dejaba de observar mi carta. Pero entonces me habló de música, del sonido del alma y de marchar a mi propio ritmo. “La música aquí nos habla”, me dijo.


Seis de Bastos del Circle of Life Tarot
- Y qué nos dice? – pregunté curioso.

- Nos habla de alimentarse de sensación y de experimentación. Al calor de tu energía, el corazón es vibrante. ¡Nos invita a cantar! 

- Maestro, ¿Es acaso delirio de mi corazón anhelar que mi música resuene también en otros oídos? ¿Es malo anhelar el éxito?

- Curiosa palabra es “éxito”… El seis nos habla de tu propio centro arbóreo que ramifica en acciones, y el éxito que disfrutas hoy no es más que el reconocimiento de tus acciones anteriores…

-Si es así – reflexioné - en la progresión de las acciones, la sensación puede volverse permanente…

- Entendiendo que nada es permanente en realidad, sino cíclico. – Interrumpió mi maestro - No como un círculo cerrado, sino como un espiral en permanente expansión. 

- ¿Alude la carta a la expansión? – insistí.

- Alude al disfrute de los sentidos. ¡Se siente tan bien expandirse! Sin embargo, sabemos que el camino no se detiene y nos encontramos con el peligro de olvidar esto tan importante. Olvidamos que es apenas una parte del camino y creemos que ya está la labor cumplida. Avecinan nuevos desafíos para nuestro amigo del Seis de Bastos, desde luego, porque así es el camino del guerrero espiritual; pero él asciende a la comprensión cuando en vez de ignorarlos, los asume. Y el resultado jamás lo estanca.

- ¡Vibrante batalla le espera! – expresé con entusiasmo.

- ¿Pero luego de la batalla, qué? – Me preguntó mirándome serio - ¿Y antes de la batalla? En el Seis de Bastos vemos creación y obtención de méritos, los laureles merecidos de la victoria, pero alude también al movimiento tranquilo y prudente de quien sabe que todo es efímero y superfluo. En este cuento del Seis de Bastos observo luz y calor como la llama amigable en una noche de invierno, ella ha de extinguirse en algún momento, pero no hoy. Entonces, mi querido amigo, disfruta el momento sin perder la noción de quien eres y cuál es el propósito de cada acción. Disfruta del reconocimiento, si quieres; pero que el ruido externo no te aparte de tu música interior. En ella está tu brújula, tu luz y tu esencia."