jueves, 1 de enero de 2015

Feliz Año Nuevo!


No nos atemos a los deseos ni a las promesas. Simplemente vivamos cada día como si fuera el último: amar, reír y agradecer por las cosas bellas que nos rodean. En tantas cosas somos bendecidos, tantas cosas que damos por sentado! No carguemos al año nuevo con la ilusión infantil de lo que nos “traerá”. Qué tal si probamos con crearlas nosotros? No buscar el cambio en cómo vemos el mundo sino trabajar en nuestra propia transformación.

Cuando pedimos al Universo que las cosas mejoren, implícitamente estamos pidiendo que en nuestra vida se haga un lugarcito para ellas. Para ello lo viejo y gastado debe irse. Si estamos pidiendo que las cosas mejoren, trabajemos conjuntamente el desapego de toda situación nociva a la que sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado, porque eso precisamente será lo que el Universo vendrá a cambiar y vale estar listo para nuestro pequeño y personal ‘apocalipsis’. Tenemos que estar listos para soltar.

Las personas sufren porque quieren cambios pero sin cambiar nada en ellos, porque lo que quieren es que cambien los demás y esto no es posible. Es absurdo fundamentar nuestra mejoría en los cambios de otros!
Entonces, se requiere valor para pedir el cambio y una cierta cuota de conciencia, pues los cambios vendrán si los pides, te lo aseguro. Para este 2015, qué vas a pedirTE?


Muy Feliz 2015 y que tus deseos se hagan realidad!