viernes, 23 de enero de 2015

Cartas al Hierofante (III)



En el amanecer de un nuevo día, decidí salir al mundo brindándome a mí mismo una nueva oportunidad. Presiento que no será la última que deba darme, pero me propongo vivir el día
  a día. Ser una persona nueva, luego de superar tantos dolores, no es tarea fácil. A mi maestro le escribo con frecuencia cuando nuestros respectivos viajes no nos permiten coincidir en una ciudad. Mi maestro es un viajero incansable, igual que yo.

Hace poco le envié una carta, a propósito de si aceptar una propuesta que recibí. La idea que me acercaron me llena el alma de gozo, pero para no actuar con imprudencia como antes, decidí tomarme mi tiempo antes de responderles. Siento que si lo resuelvo apresuradamente, lo echaré a perder. Por eso le escribí a mi maestro, quería conocer su opinión, aunque en realidad mi intención era otra: demostrarle que podía estar orgulloso de mi prudencia. Él comenzó nuestro intercambio epistolar contándome una historia:


“Hace mucho tiempo, un caballero aceptó una misión bastante peculiar. Tenía que entregar un cáliz dorado rebosante de agua pura en el castillo de un rey vecino, a cambio de una generosa recompensa. Al momento de la partida el corcel salió a todo galope atravesando el valle. El animal, libre y fuerte, dejaba profundas huellas a su paso. Pero el jinete en cambio iba preocupado, pues llevaba en una mano un gran cáliz colmado de agua pura y cristalina que no debía perderse, y si el caballo no aminoraba la marcha, todo el líquido se perdería. Entonces fue domando a su corcel. El jinete dio la orden y la libertad del caballo se vio cohibida de pronto. Y el viaje, al menos para uno de ellos, dejó de ser placentero.
El caballero seguía concentrado en su cáliz, controlando que no se perdiera ni una gota más de las que habían caído. No se había dado cuenta, pero la marcha se hacía cada vez más pesada y lenta. El caballero creía que valía más la cautela y preservar aquello que con tanto orgullo y amor protegía, sin advertir que su corcel agonizaba en cada paso ralentizado. Tardaría mucho en llegar este noble caballero a su destino. El caballo tal vez se pondría viejo y el agua del cáliz, quien sabe, tal vez se pudriría o evaporaría antes de podérsela entregar a alguien.  No supo en ese momento que el líquido que vertía mientras galopaba, había permitido el crecimiento de hermosas flores. Mas luego no hubo agua y tampoco flores. Esto no podía saberlo, pues no miraba nada más que su preciosa copa.”


- Cómo termina la historia, maestro?

- Bueno, luego de un tiempo prudencial llegó a las puertas del castillo y sólo pudo entregar una reluciente copa vacía y un caballo muerto. Nada le dieron a cambio y él volvió sobre sus pasos tratando de encontrar en alguna parte del camino las flores que, según le dijeron en ese momento, habían crecido a su paso. Pero tampoco las halló porque otros se las habían llevado. Fueron las flores que no encontró, al final, las que lo hicieron llorar.

- Después de tanto cuidado que puso en su tarea, ¿se quedó con las manos vacías?

- ¡No, mi querido amigo! Manos vacías hubieran sido si nada hubiera aprendido de aquello. El caballero volvió a su hogar completamente decidido a hacer las cosas de manera diferente la siguiente vez. Consiguió un caballo y empezó de nuevo. Sólo esperaba que el agua derramada en su galope diera muchas más flores que antes, para poder disfrutar de su perfume al regreso a su hogar. Ya no pensaba en el contenido del cáliz como algo más precioso que la misión en sí misma de transportarlo. 
Si tienes una oportunidad que anhelas, puedes decidir esperar y dejarla pasar, o puedes obedecer a tu corazón y entregarte a ella, sin importar lo que resulte luego. No vivimos si no arriesgamos, mi querido discípulo. La decisión que te queda por tomar será elegir qué quieres ganar y qué estás dispuesto a perder. Si atiendes tu voz interior, la respuesta llegará. La oportunidad es hoy.




Licencia Creative Commons
Tarot de Leyenda por Karina Ortiz se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional

jueves, 22 de enero de 2015

Ajusta tus velas


"Si no puedes cambiar la dirección del viento, entonces ajusta tus velas”
H. Jackson Brown Jr.

Imagen: La Rueda del Tarot de Oswald Wirth.

domingo, 4 de enero de 2015

"Huye de la ignorancia, huye igualmente de la ilusión"


"Huye de la ignorancia, huye igualmente de la ilusión". Helena Blavatsky.


Arte: Reina de Espadas, por Emily Balivet.

viernes, 2 de enero de 2015

Consejos del Tarot para la primera semana del año 2015



Foto: Album de Tarot de Leyenda.

Tarot Rider Waite


Vínculos: Dos de Oros invertido
Encarar las relaciones desde la necedad nos impedirá ver la riqueza de experiencias que éstas pueden brindarnos. Cerrarnos a las posibilidades de nuevas vivencias es una estrategia que nos protegerá del dolor, pero también nos aislará del mundo. Revisemos que las comunicaciones con aquellos que amamos no tengan interferencias o si nos estamos “endureciendo”. ¿Es así como queremos vivir nuestros vínculos? ¿Desde el no-vínculo? El desgaste de energía es enorme cuando nos plantamos en una postura demasiado rígida y esto nos desestabiliza. Si sentimos que hemos perdido el rumbo en cuestión de afectos, la clave será observar dónde estamos parados, aceptar que no todo está bajo nuestro control y adaptarnos. No será ahora momento de tomar decisiones importantes, pero sin duda esta pausa nos permitirá luego volver a la carrera con el ánimo más relajado y abierto.


Finanzas: Cinco de Espadas
Casi todo el mundo en esta época hace temblar su tarjeta de crédito: regalos navideños, viajes, celebraciones de fin de año. Si bien esto nos proporciona una merecida recompensa después de un año de mucho esfuerzo, el exceso llega siempre puntual para entregar su factura. Si no fuimos prudentes, en la primera semana del año la billetera va a ser castigada. Y permite poco lugar para la queja! Habrá que ajustarse el cinturón, rezar porque hayamos hecho bien las cuentas y para no encontrarnos con sorpresas desagradables en nuestros resúmenes de cuenta. Consolarnos con el refrán “Quién me quita lo bailado”. A modo preventivo, no olvidemos leer la letra chica antes de firmar cualquier papel, estemos especialmente atentos a los fraudes.


Espiritual: La Luna

La Luna refleja ilusiones y proyecta deseos que no siempre son acompañados por la realidad. "Estar en la luna" tiene un lado amable y otro no tanto. Si bien la imaginación puede aplicarse para encontrar soluciones creativas o salidas de los oscuros callejones de la incertidumbre, atención con la excesiva emotividad que puede hacernos sentir nostalgiosos o tristes sin entender bien por qué. ¿Cómo volver a poner los pies en la tierra?No olvidemos que la energía de la Luna aplicada en forma positiva puede resultar una buena terapia: buen momento para volver a nuestro centro a través de la meditación o de trabajos artísticos con los cuales podamos hacer “catarsis”. 


Que tengas una excelente primera semana de 2015!

jueves, 1 de enero de 2015

Feliz Año Nuevo!


No nos atemos a los deseos ni a las promesas. Simplemente vivamos cada día como si fuera el último: amar, reír y agradecer por las cosas bellas que nos rodean. En tantas cosas somos bendecidos, tantas cosas que damos por sentado! No carguemos al año nuevo con la ilusión infantil de lo que nos “traerá”. Qué tal si probamos con crearlas nosotros? No buscar el cambio en cómo vemos el mundo sino trabajar en nuestra propia transformación.

Cuando pedimos al Universo que las cosas mejoren, implícitamente estamos pidiendo que en nuestra vida se haga un lugarcito para ellas. Para ello lo viejo y gastado debe irse. Si estamos pidiendo que las cosas mejoren, trabajemos conjuntamente el desapego de toda situación nociva a la que sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado, porque eso precisamente será lo que el Universo vendrá a cambiar y vale estar listo para nuestro pequeño y personal ‘apocalipsis’. Tenemos que estar listos para soltar.

Las personas sufren porque quieren cambios pero sin cambiar nada en ellos, porque lo que quieren es que cambien los demás y esto no es posible. Es absurdo fundamentar nuestra mejoría en los cambios de otros!
Entonces, se requiere valor para pedir el cambio y una cierta cuota de conciencia, pues los cambios vendrán si los pides, te lo aseguro. Para este 2015, qué vas a pedirTE?


Muy Feliz 2015 y que tus deseos se hagan realidad!