miércoles, 24 de septiembre de 2014

“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”

"Cuando yo era pequeño mi madre me decía: Si te haces soldado llegarás a general, si te haces cura, llegarás a ser Papa. En cambio de todo eso decidí ser pintor y me convertí en Picasso."






Trabajar con dedicación permite llegar al nivel de excelencia deseado. Esta combinación de cartas nos habla de perfeccionamiento en la tarea que hagamos, entendiendo como perfeccionamiento el compromiso que le ponemos, qué tan en serio lo tomamos y en consecuencia, el tiempo que le dedicamos. No se trata de ser mejor que los otros, la “carrera” no es contra nadie más. Simplemente se trata de superarnos, de no conformarnos y de medirnos para saber hasta dónde podemos llegar. Pero no podemos averiguar nada de esto si no sabemos primero qué queremos y para qué lo queremos. Y para ello el ejercicio puede no ser tan simple. Se requiere un diálogo honesto con nosotros mismos, transparencia en las intenciones, autoconfianza y una buena dosis de intuición para detectar dónde se encuentran nuestros talentos y de qué manera podemos brindarnos a ellos.

Hay un espacio en nuestro mundo en el que podemos desplegar nuestro arte o nuestra creatividad con cierta maestría, o con absoluta maestría. Es cuestión de enfoque  y dedicación. Observemos los detalles de nuestras obras con atención, y aquello que necesite ser pulido, corregido, repasado, mejorado, se hará evidente para nosotros. Asimismo, darle rienda suelta a nuestras capacidades creativas, sin miedo, animándonos a cosas nuevas ¡Manos a la obra! Sigamos el consejo de Pablo Picasso cuando decía “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.”