lunes, 13 de agosto de 2012

El arcón olvidado

Hace tiempo me vi en un sueño huyendo de un peligro. Me seguían y yo corría por mi vida. En ese sueño, desesperada, buscaba donde esconderme. Entraba en una pequeña choza y recorría las habitaciones tratando de encontrar un pequeño hueco o recoveco donde mi pequeña humanidad pudiera resguardarse de quienes me acechaban. Recuerdo que tenía mucho miedo, y sin embargo, no pude evitar prestar atención a unos arcones de varios tamaños que estaban apilados en una de las habitaciones. Quise saber qué había en el más grande, que estaba debajo de todos los otros. Comencé a quitarlos de a uno hasta que llegué finalmente al que quería abrir, ya no importaba el miedo, era más grande mi curiosidad por saber qué había dentro de ese arcón. Recuerdo que lo abrí, pero en ese momento algo me despertó y no pude ver el contenido.

Ese viejo arcón olvidado en una choza de campo contenía secretos que se abrían ante mí, sin duda, para enseñarme algo. ¿Será así? Nunca lo sabré. Y después de tantos años tampoco importa.
La mente es como ese arcón, llena de ideas, de sueños, de proyectos que se materializan y de proyectos que nuestros propios temores desestiman antes de que puedan ver la luz. Este blog es para mí como un arcón que se abre y lentamente va descubriendo su contenido: aquellas ideas que sólo tienen razón de ser cuando se comparten. Poco a poco se irá nutriendo, no sólo de cuentos propios sino de artículos sobre temas que me importan y que creo interesante compartir. Mis intereses son variados y en algunos profundizo más que en otros, pero siempre serán abordados desde la óptica de una  aprendiza, pues es lo que soy.
A la luz de las velas, en una noche oscura, los secretos que se susurran y los cuentos con los que nos vamos a dormir cobran vida, despliegan alas y nos despegan del suelo. Los sueños y los cuentos forman parte de un mismo misterio, una vez que nos sumergimos en ellos.
Leyenda Mítica